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El nenúfar blanco, lirio de agua o Nymphaea alba en latín, es una bellísima planta acuática rústica que se asemeja al loto. Originaria de Eurasia, esta planta herbácea perenne forma parte de la familia de las Ninfáceas. A menudo se asocia con la pureza, la serenidad y la belleza, representando un gran símbolo en numerosas culturas, especialmente en conceptos espirituales.
Las semillas de Nymphaea alba son pequeñas en comparación con las del loto; son de forma redonda, lisas y de color negro. Miden 2 milímetros de diámetro y pesan apenas unos decigramos.
Sus hojas son redondeadas, flotantes y miden unos 15 cm de diámetro.
Las flores son solitarias, de color blanco y se desarrollan en la superficie del agua durante el periodo estival.
Su raíz es un gran rizoma, similar al del loto blanco, que se desarrolla año tras año.
La reina dormida de las aguas tranquilas
Considerado desde la antigüedad como el símbolo absoluto de la pureza, el nenúfar blanco es la planta mágica de los estanques y los cuentos de hadas.
Ver emerger sus grandes flores de un blanco inmaculado con corazón de oro, delicadamente posadas sobre un tapiz de hojas redondas, aporta una serenidad inmediata.
Iniciar su cultivo es un proyecto maravilloso para transformar cualquier punto de agua en un cuadro vivo digno de los más grandes jardines impresionistas.
El guardián natural del equilibrio de su estanque
¿Sabía que el nenúfar blanco es el mejor aliado para la claridad del agua? Al desplegar su gran follaje flotante en la superficie, esta excelente planta acuática crea una sombra natural que limita la proliferación de algas verdes y mantiene el agua fresca durante las canículas.
Es la planta imprescindible en el paisajismo acuático para ofrecer un refugio sombreado y seguro para los peces y la pequeña fauna del jardín.
El genio de la mecánica vegetal diurna
El nenúfar blanco esconde un ritmo de vida fascinante: sus flores se abren precisamente con los primeros rayos de sol para cerrarse herméticamente al final de la tarde, protegiendo así su preciado polen para el día siguiente.
Muy rústica y fácil de instalar en una cesta perforada en el fondo de un estanque o de un gran recipiente en una terraza soleada, esta vivaz acuática atraviesa los inviernos sin inmutarse para renacer más majestuosa cada primavera.
Utilice un sustrato a partes iguales de tierra de jardín y arena; añada también algunas bolas de arcilla a la mezcla y al fondo de la maceta.
Coloque la maceta en una ubicación a pleno sol dentro del estanque para que pueda florecer adecuadamente.
Crece muy bien cuando las temperaturas oscilan entre los 20 y 30°C. Es muy rústico y resistirá fácilmente las temperaturas invernales. Es importante plantarlo a suficiente profundidad (mínimo de 50 a 80 cm) para que su sistema radicular quede fuera del alcance del hielo.
Existen dos maneras de reproducirlo eficazmente: mediante la siembra de semillas o por la división de sus rizomas a principios de la primavera.
Corte las hojas amarillas y las flores marchitas a partir de finales del verano.
Este artículo fue redactado por Julien el 11/07/2026.
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