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El frijol terciopelo, también conocido como frijol pica-pica, haba de Bengala o Mucuna deeringiana en latín, es una planta que forma parte de la familia de las Leguminosas (Fabaceae). Es una trepadora que puede alcanzar los 15 metros de altura. El crecimiento de esta liana es relativamente rápido y se encuentra principalmente en las regiones cálidas y tropicales de Asia y África.
El follaje es abundante y se compone de grandes hojas alternas y trifolioladas (divididas en tres partes). Cada folíolo tiene forma ovalada, con nervaduras bien marcadas. Las hojas son de un verde vivo y poseen una textura vellosa.
Sus flores están dispuestas en largos racimos colgantes que pueden alcanzar los 30 centímetros de longitud. Presentan la estructura típica de las flores papilionáceas, con colores que van del púrpura oscuro al violeta, lo que otorga un aspecto estético excepcional sobre una pérgola. Desprenden un olor discreto pero son muy atractivas para los polinizadores.
El fruto es una vaina carnosa, robusta y ligeramente encorvada, que mide de 5 a 10 centímetros. La característica principal de esta vaina es su cobertura de pelos densos. La vaina se vuelve negra o marrón al madurar.
Las semillas de frijol terciopelo pueden ser de color negro o blanco; tienen forma de habichuela, esférica o aplanada.
Una reliquia etnobotánica milenaria
La Mucuna pruriens es una fascinante leguminosa trepadora, rica en una historia milenaria dentro de las tradiciones culturales de Asia y África.
Cultivada por los apasionados por su inmenso interés etnobotánico y su valor patrimonial, este espécimen único es testigo del estrecho vínculo entre las civilizaciones antiguas y el mundo vegetal.
Una liana espectacular para sus estructuras verticales
En el jardín, esta vigorosa liana transforma sus soportes en verdaderos muros vegetales, ofreciendo una densidad tropical espectacular gracias a sus racimos de flores muy decorativos.
Su crecimiento fulgurante permite vestir pérgolas, cenadores y enrejados con una elegancia sorprendente, aportando al mismo tiempo un toque de exotismo exuberante a su espacio exterior.
Un activo ecológico para enriquecer su suelo
Dotada de propiedades ecológicas notables, esta planta enriquece naturalmente el suelo fijando el nitrógeno atmosférico y forma una cobertura vegetal natural que ahoga eficazmente las malas hierbas.
Cultivada exclusivamente para la salvaguarda de la especie y la ornamentación, esta planta altamente tóxica no debe consumirse ni utilizarse para preparaciones domésticas.
Esta planta es poco exigente y se adapta a una gran variedad de suelos, desde tierras arenosas hasta suelos arcillosos. No obstante, prefiere suelos profundos, bien drenados y ricos en materia orgánica.
Requiere una exposición a pleno sol para alcanzar su máximo desarrollo y producir una floración abundante. Soporta perfectamente la radiación solar directa intensa sin que su follaje se dañe.
Es una planta tropical y subtropical, estrictamente anual en climas templados. Es extremadamente sensible al frío y muere en cuanto las temperaturas bajan de los 0 °C. Su crecimiento es óptimo entre los 20 y 30 °C.
Sus necesidades de agua son importantes debido a su gran masa foliar. El riego regular es indispensable, especialmente durante la floración y la formación de las vainas. Una vez establecida, posee una resistencia moderada a la sequía.
La Mucuna deeringiana es generalmente resistente a las enfermedades. Puede ser atacada por orugas defoliadoras o pulgones en las vainas jóvenes. Pueden aparecer enfermedades fúngicas como el oídio si el follaje es demasiado denso y el aire está estancado.
Este artículo fue redactado por Julien el 16/07/2026.
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