Referencia: 1232
Referencia: 0246
Referencia: 0157
El naranjito de amor, también llamado cerezo de Jerusalén o tomate enano es un arbustillo de la familia de las Solanáceas. Es originario de América del Sur.
Sus flores son pequeñas y en forma de estrella, con un diámetro de 1 a 2 cm. Se presentan en racimos y poseen cinco pétalos de color blanco. El centro de la flor contiene estambres amarillos, lo que crea un contraste muy estético. Las flores aparecen durante la estación cálida y son polinizadas por insectos.
Sus frutos, que comienzan siendo verdes y se vuelven progresivamente de color naranja vivo al madurar, tienen forma redonda y miden aproximadamente entre 1 y 2 cm de diámetro. Son muy decorativos y pueden permanecer en la planta durante mucho tiempo, incluso después de haber madurado.
Las semillas de manzanita de amor procedentes del Solanum pseudocapsicum son planas, de forma circular y de color amarillo. Se parecen mucho a las de la guindilla o el pimiento.
Se cultiva ampliamente como arbusto ornamental de interior. Sus pequeñas bayas de un rojo anaranjado brillante y sus hojas verdes lo convierten en una decoración muy atractiva. De hecho, sus pequeños frutos se parecen muchísimo a tomates en miniatura. Es una planta ideal para arreglos florales y decoraciones invernales.
Es fundamental tener en cuenta que sus frutos, lamentablemente, no son comestibles debido a su toxicidad. Están destinados únicamente al ornamento.
Prefiere un sustrato ligero y bien drenado. Una mezcla de mantillo y arena es ideal para favorecer una buena aireación de las raíces.
Agradece una exposición luminosa, pero es preferible protegerlo de los rayos directos del sol, especialmente durante las horas más calurosas del día.
No es una planta rústica y crece bien cuando las temperaturas se sitúan idealmente entre los 18 y 24 °C. En invierno, se aconseja colocarlo en una habitación más cálida para favorecer su crecimiento.
El riego debe ser moderado y regular. Es importante dejar que el sustrato se seque ligeramente entre riegos para evitar el exceso de humedad. En general, se recomienda un riego cada 7 o 10 días, aunque esta frecuencia puede variar según las condiciones climáticas y la estación.
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado
Escriba su propia reseña
Reseña enviada
Su reseña no pudo ser enviada
Referencia: 0231
Referencia: 0193
Referencia: 1177
Referencia: 0133
Referencia: 0140
Referencia: 0248
Referencia: 0279
check_circle
check_circle