- Fuera de stock
Referencia: 1232
Referencia: 0246
Referencia: 0157
La planta de beleño negro, también identificado bajo el nombre vernáculo de Hyoscyamus niger, es un vegetal bienal perteneciente a la familia de las Solanáceas. Originario de Europa y del área mediterránea, este plantel se distingue por un crecimiento particularmente veloz, alcanzando una altura media de 60 cm en su madurez.
El follaje del plantel es destacable por sus anchas hojas de forma oblonga, que muestran recortes lobulados muy pronunciados. Su tono verde grisáceo se ve realzado por una cobertura de pelos glandulares que confieren a la planta una textura pegajosa. Al presionar las hojas, se libera un perfume fétido, señal natural de su fuerte concentración en principios activos.
Durante el verano, el plantel se adorna con corolas en embudo de un tono crema o amarillo pálido. La estética única de la flor proviene de su malla de nervaduras púrpuras y oscuras que se orientan hacia un corazón de un violeta profundo, casi negro.
Una vez terminada la floración, el plantel produce un fruto en forma de cápsula protegida por un cáliz que se endurece y se vuelve punzante. Este fruto presenta una particularidad botánica fascinante: una apertura transversal por la cual un opérculo circular se desprende para liberar las futuras semillas a partir del mes de septiembre.
Una pieza clave de los jardines patrimoniales
La planta de beleño negro es una solanácea histórica fascinante, muy apreciada por los coleccionistas de etnobotánica por su aspecto silvestre y su singular floración.
Documentada desde la antigüedad en antiguos herbarios, hoy encuentra su lugar legítimo en los jardines de simples medievales y conservatorios botánicos.
Una silueta mística con un atractivo visual único
Esta hermosa planta destaca por sus grandes hojas vellosas y sus espectaculares flores acampanadas de un amarillo pálido con venas de color púrpura oscuro.
Adquirir nuestra planta joven y vigorosa en Ethnoplants le permite observar directamente uno de los ejemplares más intrigantes de la historia vegetal europea.
Un cultivo ornamental accesible y responsable
Especialmente resistente y fácil de cultivar en una exposición soleada, esta variedad patrimonial debe cultivarse exclusivamente para la conservación de la biodiversidad y la observación botánica.
Debido a la presencia de alcaloides altamente tóxicos en todos sus tejidos, este magnífico espécimen ornamental debe manipularse con precaución y no debe consumirse bajo ninguna circunstancia.
El plantel de beleño crece en tierras ricas en nitrógeno. Se desarrolla en suelos profundos, arenosos o calizos, siempre que estén bien drenados. Un sustrato aireado es crucial para el buen despliegue de su raíz pivotante y para prevenir la pudrición del cuello.
Una luminosidad total y pleno sol son indispensables para asegurar un crecimiento robusto. Si bien el plantel tolera una sombra ligera en el sur, es preferible una exposición directa para garantizar una floración de calidad.
Adaptado al clima europeo, este vegetal es rústico y soporta los inviernos fríos. Su desarrollo óptimo se efectúa entre 15°C y 20°C. A diferencia de las plantas tropicales, sigue rigurosamente el ritmo de las estaciones locales.
El plantel de beleño negro posee una resistencia natural a los episodios de sequía gracias a su sistema radicular profundo. El riego debe ser moderado: mantenga cierta humedad durante la fase juvenil, y luego deje sistemáticamente que la tierra se seque en la superficie antes de cualquier nuevo aporte de agua.
Este artículo fue redactado por Julien el 16/07/2026.
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado
Escriba su propia reseña
Reseña enviada
Su reseña no pudo ser enviada
Referencia: 1118
Referencia: 1224
check_circle
check_circle