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Kanna es una pequeña planta suculenta rastrera que mide de 20 a 30 cm de longitud y es originaria de África.
Es una planta perenne de crecimiento lento que pertenece a la familia de las Aizoáceas.
Sus hojas son gruesas, carnosas y de forma oblonga. Están dispuestas de manera opuesta a lo largo de los tallos, y su color varía del verde claro al verde oscuro.
Las hojas tienen una textura cerosa y bordes lisos.
Las flores del Sceletium tortuosum son discretas y aparecen generalmente en el extremo de los tallos.
Son pequeñas y de color blanco o amarillo pálido, con pétalos en forma de tubo que se abren en forma de estrella. La floración tiene lugar durante los meses de verano.
Las semillas de kanna del Sceletium tortuosum son minúsculas; se siembran muy fácilmente sobre un sustrato fino sin enterrarlas y bajo invernadero cálido.
A Heritage from Southern Africa
Native to the arid regions of South Africa, this succulent has intrigued botanists for centuries with its ability to survive in hostile environments.
It is among the fascinating species collected for their extraordinary resilience and spectacular adaptation to drought.
The Art of Desert Compositions
Highly appreciated by xerophyte enthusiasts, it uniquely structures interior decors and temperate greenhouses.
Its creeping stems and small fleshy leaves blend perfectly with cacti to create unique miniature landscapes.
Simple and Decorative Cultivation
This collector's plant requires little maintenance, needing a very well-drained substrate and maximum sunlight to thrive.
Offered exclusively for ornamentation, it appeals to botanical enthusiasts keen to enrich their catalog of plant rarities.
El Sceletium tortuosum necesita un sustrato muy mineral y rico en materia orgánica. Una mezcla de 70% de arena y 30% de mantillo fino funcionará perfectamente. Asegúrese de drenar bien el fondo de la maceta con bolas de arcilla.
El kanna rastrero requiere poco riego. En pleno verano, riéguelo cada tres días. En invierno, una vez por semana será más que suficiente. Nunca deje que el agua se estanque en los platos de las macetas, ya que el riesgo de moho radicular (pudrición) es frecuente en este tipo de plantas.
El kanna exige mucha luz intensa, por lo que habrá que buscarle un lugar soleado. Una exposición al sur sería ideal en invierno; en verano, es preferible una exposición ligeramente sombreada para un desarrollo más rápido. En cuanto a luces artificiales para cultivo interior, son preferibles los neones o lámparas de halogenuros metálicos (MH).
Esta pequeña planta etnobotánica crece muy bien cuando la temperatura varía entre 22 y 45 °C. Debido a su baja rusticidad, tolera en invierno temperaturas de hasta 5 °C siempre que el entorno esté muy seco. Es una planta sensible a las heladas que debe resguardarse durante el periodo invernal.
Existen dos formas de reproducir eficazmente el kanna: mediante la siembra de sus semillas o mediante el esquejado de sus tallos, tomando fragmentos de 5 cm de longitud y poniéndolos a enraizar en un ambiente húmedo y cerrado.
Este artículo fue redactado por Julien el 25/07/2026.
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