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El Ilex guayusa es un árbol de la misma familia que el acebo, la familia de las aquifoliáceas. La Guayusa es originaria de la selva amazónica, especialmente de Ecuador, Brasil, Perú y Bolivia. Mide unos 6 metros de altura en su hábitat natural y su crecimiento es muy lento.
Su follaje, ligeramente perfumado, es persistente y de un verde profundo y brillante. Las hojas son coriáceas, de forma oblonga, y miden generalmente entre 7 y 20 cm de largo. A diferencia del acebo común, sus bordes son lisos o muy ligeramente dentados, pero nunca punzantes.
La floración es discreta y delicada, y ocurre en primavera (febrero/marzo). Las flores son pequeñas, agrupadas en racimos en la axila de las hojas. Poseen una corola de color blanco compuesta por cuatro o cinco pétalos soldados en la base.
Los frutos se presentan en forma de pequeñas bayas globosas de 6 a 8 mm de diámetro. Pasan del verde al rojo vivo, y luego al púrpura oscuro o incluso negro cuando alcanzan su plena madurez. Cada fruto contiene varias semillas duras.
Las semillas de Guayusa son pequeñas y amarillas.
Un tesoro ancestral de la alta Amazonía
La guayusa (Ilex guayusa) es un árbol tropical perennifolio de una elegancia poco común, originario de las frondosas selvas de Ecuador y Colombia.
Estrechamente vinculada a la identidad de los pueblos indígenas amazónicos, este primo silvestre del famoso mate encarna un patrimonio etnobotánico de una riqueza excepcional.
Una silueta gráfica con encanto exótico
En el corazón de la selva tropical, este arbusto sagrado es respetado históricamente por su papel central en los rituales matutinos y las reuniones sociales.
Con su hermoso follaje verde brillante y denso, adquirir nuestra planta joven y vigorosa en Ethnoplants le permite invitar una auténtica leyenda viva al corazón de su colección.
Un cultivo ornamental vigoroso y responsable
Ideal para los amantes de las rarezas botánicas, este magnífico espécimen se desarrolla plenamente en maceta dentro de un invernadero cálido o en interiores muy luminosos, donde su crecimiento es rápido.
Cultivada exclusivamente para la conservación de la biodiversidad y la observación botánica, esta planta de colección con una alta concentración natural de compuestos activos no debe consumirse bajo ninguna circunstancia.
La guayusa requiere un suelo humífero, profundo y ligeramente ácido, que reproduzca el humus de las selvas tropicales. El sustrato debe ser perfectamente drenante para evitar la asfixia radicular, pero capaz de retener cierta humedad. Una mezcla de mantillo de calidad, tierra de brezo y compost bien descompuesto es ideal para el cultivo en maceta.
Esta planta prefiere una exposición a semisombra o una luz viva pero tamizada. En su hábitat natural, suele crecer bajo el dosel de los grandes árboles. Aunque puede tolerar el pleno sol una vez bien establecida, una radiación directa demasiado intensa puede quemar su follaje.
La guayusa es una planta estrictamente tropical que no posee ninguna rusticidad. No soporta las heladas y comienza a sufrir cuando las temperaturas bajan de forma duradera de los 10 °C. Su zona de confort se sitúa entre los 18 °C y 30 °C. En climas templados, debe cultivarse obligatoriamente en interior o en un invernadero con calefacción durante todo el periodo invernal.
Sus necesidades de agua son importantes y regulares. El sustrato debe permanecer fresco constantemente, sin llegar a estar encharcado ni presentar agua estancada en el plato. En periodos de crecimiento, es necesario un riego frecuente.
La multiplicación se realiza principalmente por esquejes de tallos semileñosos. Se prefiere este método a la siembra de semillas, que suele considerarse demasiado lenta. El esquejado "en atmósfera controlada" (a l'étouffée), en un ambiente cálido y saturado de humedad, es muy lento (de 4 a 6 meses) pero posible. El acodo aéreo es muy recomendable y también puede practicarse en ejemplares maduros.
En interior, el Ilex guayusa puede ser blanco de las cochinillas. En caso de exceso de humedad o mal drenaje, es propenso a la pudrición de las raíces o a la aparición de manchas foliares fúngicas.
Este artículo fue redactado por Julien el 16/07/2026.
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