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El guillomo, llamado también Amelanchier canadensis en latín, es un arbusto originario de Canadá. Pertenece a la familia de las Rosáceas. Es un arbusto de follaje caduco y crecimiento rápido que puede alcanzar de 4 a 5 metros de altura.
Produce flores blancas de 5 pétalos largos y finos. Estas dan lugar posteriormente a bayas del tamaño de un guisante, de color púrpura negruzco, muy dulces y afrutadas. Muy decorativas, sus flores son apreciadas en el jardín durante los meses de abril y mayo. En otoño, su follaje se tiñe de tonos rojos y anaranjados, lo que le otorga una luminosidad notable.
Las semillas de amelanchier son negras, de forma alargada y miden 5 milímetros de longitud. Poseen un pequeño gancho característico de esta variedad.
El Guillomo es un arbusto versátil especialmente apreciado por sus pequeños frutos comestibles, llamados amelanchas, que se parecen a los arándanos. Estas bayas son dulces y jugosas. Se consumen tanto frescas como transformadas en mermeladas, jarabes o tartas. Su sabor delicado, que mezcla notas de arándano y almendra, lo convierte en un ingrediente ideal para la cocina natural y silvestre.
A nivel paisajístico, el amelanchier es una planta ornamental de primer orden que ofrece interés visual durante todo el año. En primavera, se cubre de una floración blanca vaporosa y espectacular, mientras que en otoño, su follaje adquiere tintes flamígeros que van del naranja al rojo vivo. Su gran rusticidad y su tamaño moderado permiten integrarlo fácilmente en setos o jardines urbanos para fomentar la biodiversidad.
Finalmente, este arbusto desempeña un papel ecológico fundamental al servir de refugio y despensa para la fauna local. Sus flores primaverales son una fuente importante de néctar para los insectos polinizadores, mientras que sus bayas estivales son muy buscadas por las aves. Debido a su robustez, también se utiliza en proyectos de restauración ecológica para estabilizar suelos y recrear linderos forestales resilientes.
Este arbusto canadiense se cultiva en una tierra rica en materia orgánica a base de buen mantillo hortícola y compost. Para un cultivo en maceta o jardinera, drene bien el fondo con grava o bolas de arcilla.
Este pequeño árbol frutal necesita algunos riegos por semana en verano directamente en la base de la planta. Esto le permitirá tener un buen crecimiento y así podrá disfrutar de una floración espectacular y una cosecha de frutos abundante. Durante el resto del año, no necesita ser regado.
Coloque la planta en una exposición a pleno sol o semisombra. Es un arbusto que ama la luz intensa. En cuanto a luces artificiales, prefiera tubos fluorescentes, bombillas MH o LED hortícolas.
Crece muy bien cuando la temperatura varía entre 15 °C y 30 °C. Este árbol canadiense resiste muy bien las temperaturas bajo cero extremas, pudiendo descender hasta los -25 °C. Su zona de rusticidad USDA es 4b.
Existen dos formas de multiplicarlo: mediante la siembra de semillas o mediante esquejes de tallo "a la campana" (ambiente húmedo y cerrado) a partir del mes de junio.
Este arbusto de América del Norte se ve libre de la mayoría de los parásitos; no atrae pulgones ni ácaros.
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