Referencia: 1232
Referencia: 0246
Referencia: 0157
El Higuera rústica, también llamada Ficus carica en latín, es un árbol frutal que mide de 3 a 6 metros de altura y pertenece a la familia de las Moráceas.
Esta variedad crece rápido y produce dos veces al año excelentes higos comestibles.
Fructifica una vez en junio-julio: las brevas (higos de gran tamaño), así como en septiembre-octubre (higos más pequeños pero en gran cantidad).
Su follaje está compuesto por grandes hojas caducas, profundamente lobuladas y de forma palmeada. Las hojas son rugosas y de color verde oscuro, ofreciendo un aspecto denso y exuberante.
La floración es particular: produce siconos llamados "higos" que en realidad albergan pequeñas flores internas. La floración ocurre dentro de estas estructuras, a menudo invisible desde el exterior.
Su fruto es una baya carnosa, llamada "higo". Tiene forma redondeada con una piel fina que es verde, volviéndose ligeramente amarilla al madurar.
Las semillas del higo rústico son marrones, bien redondeadas y miden de uno a dos milímetros de diámetro. Estas semillas son comestibles y le dan al higo su textura crujiente al masticarlo.
Rusticidad legendaria en el jardín
La higuera es un emblema de los jardines mediterráneos, reconocida por su adaptabilidad y resistencia a la sequía una vez establecida.
Cultivada a pleno sol, demuestra una robustez excepcional ante las condiciones climáticas.
Ya sea conducida como bonsái para una terraza o dejada crecer como árbol majestuoso, se adapta perfectamente a todos sus proyectos de paisajismo.
Sabores gourmets y arte culinario
Apreciada desde la antigüedad, la higo es una estrella de la gastronomía. Consumido fresco, seco o en mermelada, aporta un toque de dulzura incomparable.
Es el aliado privilegiado de los maridajes y recetas refinadas, realzando tanto el foie gras como los quesos de cabra.
Una fruta que transforma cada degustación en un momento de pura gastronomía.
Un activo de biodiversidad y ornamental
Más allá de sus frutos, la higuera es una escultora del paisaje: con su tronco tortuoso y su follaje exuberante, ofrece una sombra densa y estética durante los calurosos días de verano.
Es también una especie que favorece la biodiversidad local: su floración, aunque discreta, atrae a los insectos polinizadores, garantizando el equilibrio ecológico de su espacio verde.
El Ficus carica prospera rápidamente en un suelo bien drenado. Se desarrolla en una tierra ligeramente alcalina, con una buena capacidad de retención de agua, evitando el exceso de humedad que podría favorecer la pudrición de las raíces.
Esta higuera necesita una exposición a pleno sol para producir frutos abundantes y maduros. Prefiere un lugar bien soleado, idealmente protegido de los vientos fríos.
No es sensible al frío y resistirá fácilmente temperaturas bajo cero de hasta -15°C. Su zona de rusticidad USDA es de 7 / 9.
Requiere un riego moderado durante la plantación y durante su periodo de crecimiento activo solo el primer año. Resiste muy bien la sequía y la falta de agua.
La multiplicación puede realizarse por semillas, por esquejes de ramas o por injerto. El método más sencillo es el esqueje en verano, tomando ramas de 20 a 30 cm para enraizar en sustrato húmedo o en un vaso de agua.
Las principales plagas de la higuera son la mosca blanca, la cochinilla y algunos ácaros. Pueden ocurrir ataques de parásitos o enfermedades fúngicas si las condiciones no son las ideales.
Este artículo fue redactado por Julien el 17/07/2026.
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado
Escriba su propia reseña
Reseña enviada
Su reseña no pudo ser enviada
Referencia: 0112
Referencia: 1222
Referencia: 0240
Referencia: 0127
Referencia: FA005
Referencia: 0312
Referencia: 1153
check_circle
check_circle