Referencia: 1232
Referencia: 0246
Referencia: 0157
La curuba, también conocida como pasiflora banana es una planta trepadora de la familia de las Passifloráceas.
Esta liana de crecimiento rápido y flores rosas crece de forma natural en la cordillera de los Andes, donde puede alcanzar hasta 5 metros de altura.
Esta variedad posee un follaje denso y exuberante. Sus hojas son palmadas y de un verde vibrante, ofreciendo un aspecto refrescante.
Sus flores rosadas son notablemente elaboradas y coloridas. Sus 10 pétalos forman una especie de corona espectacular. Su apariencia exótica y su sutil perfume atraen a los polinizadores.
Los frutos son alargados, de forma ovoide, y están recubiertos por una fina piel amarilla cuando maduran. En su interior, contienen una pulpa aromática, apreciada por su sabor dulce y ligeramente acidulado. Estos frutos aportan un toque tropical a la planta y pueden consumirse frescos o procesados.
Las semillas de la maracuya banana, provenientes de la Passiflora mollissima, son negras, ligeramente rugosas y de forma alargada.
La curuba se cultiva por su fruto en los Andes (América del Sur) y en Brasil. También se encuentra en Madeira. Sus frutos, con forma de banana, crecen en los tallos y se consumen al natural. También se utilizan para aromatizar helados, bebidas y repostería.
Esta trepadora crece en un suelo ligero y rico en materia orgánica a base de humus. El sustrato debe estar bien drenado y ser ligeramente ácido. Es importante evitar los suelos pesados o arcillosos que retienen el agua.
La parte aérea requiere una exposición soleada, mientras que la base prefiere un lugar sombreado. Se debe priorizar un lugar donde reciba al menos de 4 a 6 horas de sol directo al día. Una ubicación a pleno sol favorece una mejor producción de flores y frutos.
Esta planta tropical prefiere temperaturas entre 20 y 30°C. Es sensible a las heladas; una temperatura inferior a 10°C puede dañar la planta. Fuera de sus zonas de rusticidad naturales (zonas 9 a 11), debe cultivarse en invernadero o en maceta para poder resguardarla en invierno.
La curuba requiere un riego regular para mantener el suelo húmedo, sin dejar que el agua se estanque. Un riego moderado en verano, evitando saturar demasiado el suelo, es ideal. En invierno, los riegos pueden espaciarse varios días.
La multiplicación se realiza principalmente por semillas o por esquejes. El esquejado de tallos semileñosos en condiciones de alta humedad es un método más rápido y eficaz para obtener una planta idéntica a la planta madre.
Esta liana puede ser atacada por plagas como pulgones, moscas blancas o cochinillas, que pueden debilitar la planta. Las enfermedades comunes incluyen la verticilosis, la podredumbre de las raíces o la fusariosis, especialmente en caso de exceso de agua o mala ventilación del entorno.
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado
Escriba su propia reseña
Reseña enviada
Su reseña no pudo ser enviada
Referencia: 0257
Referencia: 1234
Referencia: 1137
Referencia: 1170
check_circle
check_circle